¿Sabías que se supone que los perros comen huesos de pollo?

¡Ese es un mito muy peligroso! Los perros no deberían comer huesos de pollo.

He aquí por qué:

* Splintering: Los huesos de pollo son quebradizos y pueden dividirse fácilmente en trozos afilados. Estas astillas pueden alojarse en la garganta, el estómago o los intestinos de un perro, causando lesiones graves, hemorragia interna e incluso la muerte.

* Problemas digestivos: Incluso si los huesos no se dividen, pueden causar bloqueos en el tracto digestivo, lo que lleva a vómitos, diarrea, estreñimiento y dolor abdominal.

En lugar de los huesos de pollo, ofrezca alternativas seguras como:

* pollo cocido, deshuesado: Un placer saludable y digerible.

* Tratas de perros comerciales: Hay muchas opciones seguras y sabrosas disponibles.

* huesos carnosos crudos (RMB): Solo bajo la guía de un veterinario, ya que deben ser grandes y crudos para minimizar la astilla.

Si sospecha que su perro ha comido un hueso de pollo, comuníquese con su veterinario de inmediato. Podrán asesorar sobre el mejor curso de acción.