La tortuga marina Olive Ridley (Lepidochelys Olivacea) está clasificada como una especie en peligro de extinción por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Hay varias razones que contribuyen a su estado en peligro de extinción:
1. Explotación excesiva: Las tortugas Olive Ridley son ampliamente cazadas y explotadas por sus carne, huevos y cáscaras. Estas prácticas de caza insostenibles han reducido en gran medida el tamaño de su población.
2. Pérdida y degradación del hábitat: Sus playas de anidación y hábitats marinos son vulnerables a diversas actividades humanas, como el desarrollo costero, la contaminación, el blindaje de la playa y la destrucción de los manglares. Esta degradación y pérdida de sitios de anidación adecuados amenazan su éxito reproductivo.
3. Captura incidental: Las tortugas Olive Ridley a menudo se capturan accidentalmente en equipo de pesca, como redes de arrastre y líneas largas. Esta captura involuntaria da como resultado una mortalidad significativa y plantea amenazas severas para sus poblaciones.
4. Cambio climático: El aumento del nivel del mar, las barras de arena cambiantes y los patrones climáticos alterados debido al cambio climático afectan sus playas de anidación, haciéndolas más susceptibles a la erosión, la salinización e inundaciones.
5. Rebos marinos: La ingestión de escombros marinos, como bolsas y pajitas de plásticos, puede causar bloqueo intestinal y otros problemas de salud, lo que lleva a una reducción de la aptitud física y las tasas de supervivencia en las tortugas Olive Ridley.
6. Enfermedad: Las enfermedades y los parásitos también pueden afectar las poblaciones de Olive Ridley, afectando su salud, éxito reproductivo y supervivencia general.
7. Diversidad genética limitada: Las tortugas Olive Ridley exhiben un alto grado de homogeneidad genética dentro de su población, lo que los hace más vulnerables a eventos catastróficos y reduce su capacidad para adaptarse a entornos cambiantes.
8. Comercio ilegal: El comercio ilegal de las tortugas de Olive Ridley y sus productos contribuyen aún más a su peligro al alimentar la demanda de estos animales en los mercados locales e internacionales.
Se están realizando esfuerzos de conservación para proteger las tortugas de Olive Ridley y sus hábitats, incluido el establecimiento de áreas marinas protegidas, programas de monitoreo y protección del sitio de nidos, campañas de sensibilización pública y regulaciones para reducir la captura incidental y limitar la caza. Sin embargo, los esfuerzos continuos y la colaboración entre los gobiernos, las organizaciones de conservación y las comunidades son esenciales para garantizar la supervivencia a largo plazo de estas notables criaturas marinas.