Los puercoespines pueden arrojar voluntariamente sus plumas si se sienten amenazados. Sin embargo, también pueden liberar sus plumas en defensa propia si accidentalmente golpean a un depredador. Si bien perder una pluma no suele ser perjudicial para el puercoespín, puede dejarlos expuestos al ataque de otros animales. En algunos casos, las plumas pueden penetrar la piel de los depredadores y causar infección o lesiones graves. Además, si una pluma ingresa a los tejidos del puercoespín, puede causar abscesos dolorosos