Los jerbos son conocidos por tener bigotes largos y altamente sensibles que usan para explorar su entorno y navegar a través de sus madrigueras. El número de bigotes en un jerbil puede variar según el individuo y su edad, pero en promedio, un jerbil tiene alrededor de 24 bigotes en cada lado de su cara, para un total de aproximadamente 48 bigotes. Estos bigotes están dispuestos en cinco o seis filas y pueden medir hasta varias pulgadas de largo.