El cambio ambiental más probable que hace que las ardillas almacenen alimentos en invierno es la falta de alimentos fácilmente disponibles .
He aquí por qué:
* Disponibilidad de alimentos disminuidos: Durante el invierno, muchas de las nueces, semillas y frutas en las que las ardillas confían se vuelven escasas o enterradas bajo la nieve.
* Temperaturas frías: El clima frío hace que sea más difícil para las ardillas encontrar alimentos, y sus necesidades energéticas aumentan para mantenerse calientes.
* Horas limitadas de luz del día: Los días más cortos significan menos tiempo para la búsqueda de alimentación.
Esta combinación de factores obliga a las ardillas a prepararse para el invierno almacenando alimentos, asegurando que tengan un suministro fácilmente disponible cuando los alimentos son escasos.