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¿Qué se puede hacer cuando un perro pierde la corteza?

No es normal que un perro pierda la corteza por completo. Esto sugiere un posible problema médico subyacente. Aquí hay un desglose de qué hacer:

1. Busque atención veterinaria inmediatamente

* No se demore: La pérdida de corteza es una señal significativa. Podría indicar cualquier cosa, desde una simple infección de garganta hasta un problema neurológico más grave.

* Examen exhaustivo: Su veterinario realizará un examen físico, que probablemente incluye escuchar el cofre y la garganta del perro, y puede ordenar pruebas como análisis de sangre, radiografías o una tomografía computarizada para determinar la causa.

Causas y tratamientos posibles:

* parálisis laríngea: Una condición en la que los músculos que controlan la laringe (caja de voz) se debilitan, lo que dificulta el ladrado. El tratamiento puede implicar cirugía.

* colapso traqueal: La tráquea (tráquea de viento) se debilita y se derrumba, causando una tos dura y dificultad para respirar, lo que puede afectar los ladridos. El tratamiento puede incluir medicamentos, cirugía o un stent traqueal.

* parálisis de la cuerda vocal: Las cuerdas vocales no pueden moverse correctamente, lo que lleva a un cambio en la corteza o la pérdida de corteza. El tratamiento depende de la causa, pero la cirugía puede ser una opción.

* Infecciones: Un dolor de garganta o infección en la laringe puede afectar temporalmente la capacidad de un perro para ladrar. Se pueden recetar antibióticos.

* Problemas neurológicos: Los problemas con los nervios que controlan la vocalización pueden conducir a una pérdida de corteza. Dependiendo de la causa subyacente, el tratamiento puede involucrar medicamentos o cirugía.

Otros factores:

* edad: Los perros mayores son más propensos a ciertas condiciones que pueden afectar sus cuerdas vocales o laringe.

* raza: Ciertas razas, como el pastor alemán y el labrador retriever, están predispuestas a la parálisis laríngea y el colapso traqueal.

* Trauma: Una lesión en la garganta o la laringe puede afectar la capacidad de un perro para ladrar.

Nota importante: Es vital abordar cualquier cambio en la corteza de su perro con un veterinario. La autocuración puede ser peligrosa y podría retrasar la atención adecuada.