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El cuerpo de una jirafa pasa por varias etapas de descomposición después de la muerte, al igual que cualquier otro animal. Aquí hay un esquema general de lo que sucede:
1. Rigor mortis: Poco después de la muerte, los músculos de la jirafa se endurecen y se vuelven rígidos. Esto se debe a la descomposición del trifosfato de adenosina (ATP), la molécula de energía que alimenta las contracciones musculares. Rigor mortis generalmente dura varias horas a un día.
2. Algor mortis: A medida que se coloca Rigor Mortis, el cuerpo de la jirafa comienza a enfriarse. La tasa de enfriamiento depende de varios factores, como la temperatura ambiente, la humedad y el tamaño del animal. Los animales más grandes, como las jirafas, tardan más en enfriarse en comparación con los animales más pequeños.
3. Autólisis: Después de Rigor Mortis, el cuerpo de la jirafa comienza a sufrir autólisis, que es la descomposición de los tejidos por las enzimas dentro del cuerpo. Este proceso hace que las células y órganos se descompongan, liberando fluidos y gases. La autólisis es ayudada por la actividad de las bacterias y otros microorganismos que comienzan a colonizar el cuerpo.
4. Hinchazón: A medida que avanza la autólisis, los gases producidos por las bacterias hacen que el cuerpo de la jirafa hinche. Esta hinchazón puede ser significativa, especialmente en climas cálidos. Los gases también hacen que el cuerpo se descolore y emite un olor desagradable.
5. Descomposición: A medida que continúa la autólisis, el cuerpo de la jirafa comienza a descomponerse rápidamente. Los tejidos blandos, como músculos y órganos, se descomponen y licuan. El esqueleto puede estar expuesto, y la piel puede desplomarse. La descomposición se acelera por la presencia de insectos, como moscas y escarabajos, que se alimentan de la carne en descomposición.
6. Esqueletonización: Finalmente, todos los tejidos suaves del cuerpo de la jirafa se descompondrán, dejando atrás solo el esqueleto. Los huesos pueden permanecer intactos durante mucho tiempo, dependiendo del entorno. En climas secos, los huesos pueden persistir durante siglos o incluso milenios.
7. Fosilización: En casos raros, los huesos de la jirafa pueden sufrir fosilización, que es el proceso de preservarse en la corteza terrestre. Los fósiles se forman cuando los minerales reemplazan el material orgánico de los huesos durante millones de años. Se han encontrado huesos de jirafa fosilizados en varios lugares del mundo y proporcionan información valiosa sobre la evolución e historia de estas magníficas criaturas.