¿Qué pasaría si accidentalmente tropezara con un oso hibernador?

Aquí hay algunos pasos a seguir si accidentalmente tropieza con un oso hibernado:

Mantener la calma: Trate de no entrar en pánico. Hacer movimientos repentinos o ruidos fuertes podría sobresaltar al oso y hacer que reaccione a la defensiva.

Lentamente retrocede: Comience a alejarse lentamente del oso, mirándolo y manteniéndolo a su vista. Evite correr, ya que puede desencadenar la unidad de presa del oso.

Haga ruido mientras retrocede: Hablar o hacer ruido a medida que te alejas. Esto ayudará a alertar al oso sobre su presencia y darle tiempo para despertarse y darse cuenta de usted.

Dale espacio al oso: Trate de darle al oso el mayor espacio posible. No te acuerdas ni intentes tocarlo. Los osos pueden reaccionar agresivamente si se sienten amenazados.

Observe desde una distancia segura: Si puede, observe el oso desde una distancia segura para darle tiempo para despertarse y alejarse por su cuenta.

Contactoridades de contacto si es necesario: Si el oso parece estar lesionado, letárgico o no se mueve después de haber retrocedido, comuníquese con las autoridades locales de vida silvestre o las agencias de manejo de la vida silvestre para su ayuda.

No se acerque ni moleste al oso: Los osos en la hibernación están en un estado de sueño profundo y deben dejarse sin ser molestados. Interferir con su hibernación puede interrumpir sus ciclos naturales y causarles daño.

Asegúrese de que no hay amenaza: Si el oso permanece durmiendo o no reacciona a su presencia, asegúrese de que no haya una amenaza inmediata para ninguno de ustedes. Por ejemplo, si estás en la guarida del oso o en un área donde podrían sentirse acorralados.