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Es genial que seas observar sobre los cambios de comportamiento de tu gato. Hay varias razones por las cuales un gato puede comenzar a gruñir y silbando cuando es recogido después de un largo período de estar de acuerdo con él:
1. Moltura física:
* Dolor: Su gato puede estar experimentando dolor o incomodidad en un área específica, haciéndolos sensibles al tacto. Esto podría deberse a la artritis, una lesión reciente o una afección médica.
* Enfermedad subyacente: Ciertas afecciones médicas como hipertiroidismo, enfermedad renal o infecciones pueden causar cambios de comportamiento, incluida la agresión.
2. Cambios en el entorno o rutina:
* Eventos estresantes: Mover casas, nuevas mascotas, un cambio en su horario o ruidos fuertes puede causar estrés y llevar a un gato a actuar.
* Sentirse mal: Incluso una enfermedad menor como una infección fría o oída puede causar cambios en el comportamiento.
3. Cambios en su interacción:
* Manejo diferente: Si recientemente ha cambiado la forma en que recoges a tu gato (por ejemplo, agarrarlos de manera diferente), pueden encontrarlo incómodo y reaccionar negativamente.
* Toque inesperado: A veces, a los gatos simplemente no les gusta ser recogidos, especialmente si están haciendo algo que disfrutan, como dormir o comer.
4. Cambios relacionados con la edad:
* antigüedad: Los gatos mayores pueden volverse más sensibles al tacto, particularmente si tienen dolores y dolores relacionados con la edad.
Qué hacer:
1. Observe: Presta atención al comportamiento de tu gato. ¿Hay momentos o situaciones específicas en las que es más probable que gruñen y silben?
2. Visita veterinaria: Programe una visita con su veterinario para descartar cualquier condición médica subyacente.
3. Evite activar: Si nota un patrón, evite recoger a su gato durante esos momentos o situaciones.
4. Busque ayuda profesional: Si le preocupa el comportamiento de su gato, considere consultar a un conductista animal certificado o un especialista felino.
Nota importante: Nunca castigue a su gato por gruñir o silbirse. Estas son señales de advertencia naturales de que se sienten incómodos. Es esencial comprender las razones detrás de su comportamiento y abordarlas con paciencia y comprensión.