¿Deberías ponerte los zapatos en tu caballo que se fundó a fines del año pasado?

La laminitis, comúnmente denominada fundadora, es una condición grave y dolorosa en los caballos que pueden provocar daños permanentes en los cascos. Los caballos que han fundado no deben callarse de inmediato, ya que esto puede ejercer una presión adicional sobre las estructuras de casco ya comprometidas y empeorar la condición.

En cambio, el enfoque inmediato debe ser abordar la causa subyacente de la laminitis y proporcionar al caballo un descanso adecuado y cuidados de apoyo. Esto puede incluir:

- Eliminar cualquier factor desencadenante como cambios en la dieta repentina, peso excesivo o ejercicio extenuante.

- Proporcionar un ambiente suave y seco con ropa de cama profunda para minimizar el estrés en los cascos.

- Administración de medicamentos para el dolor y medicamentos antiinflamatorios según lo prescrito por un veterinario.

- Implementación de modificaciones dietéticas según lo aconsejado por un veterinario, como una dieta baja en azúcar y suplementos adicionales.

Una vez que la condición del caballo se ha estabilizado y la laminitis se ha resuelto, puede ser apropiado considerar el zapato para proporcionar apoyo y protección adicionales para los cascos. Sin embargo, esta decisión debe tomarse en consulta con un veterinario y un herrador calificado que puede evaluar las necesidades individuales del caballo y proporcionar las opciones de zapato más adecuadas.