Las ovejas son animales notablemente adaptables y pueden prosperar en una amplia gama de entornos, pero generalmente prefieren:
Pastillas templadas:
* Open Pastures: Las ovejas son pasajeros y necesitan acceso a grandes áreas de hierba y forbs.
* clima suave: Prefieren temperaturas y lluvias moderadas, evitando el calor o el frío extremo.
Otros entornos adecuados:
* regiones áridas y semiáridas: Las ovejas pueden sobrevivir en áreas más secas con agua limitada, especialmente si tienen acceso a la vegetación resistente a la sequía.
* regiones montañosas: Algunas razas son adecuadas para terrenos montañosos y montañosos, con un grueso vellón que las protege del frío y el viento.
* Áreas costeras: Las ovejas pueden pastar en pastizales costeros e incluso tolerar un poco de sal en su dieta.
Factores que afectan el hábitat de las ovejas:
* Disponibilidad de pastos: La cantidad y la calidad del pasto afectan directamente la salud y la productividad de las ovejas.
* Acceso a agua: Las ovejas requieren agua fresca diariamente, y la disponibilidad de fuentes de agua es crucial.
* Refugio: Necesitan refugio del clima extremo, especialmente durante inviernos duros o veranos calurosos.
* Depredación: Las ovejas son vulnerables a depredadores como lobos, coyotes y aves rapaces, por lo que el acceso a áreas seguras es esencial.
* Enfermedad y parásitos: La presencia de parásitos y enfermedades puede afectar la salud y la mortalidad de las ovejas, por lo que son necesarias prácticas de gestión apropiadas.
Nota importante: Si bien las ovejas pueden vivir en una variedad de entornos, sus necesidades específicas varían según la raza y el propósito previsto de criarlas.