1. Patear :
Los camellos son conocidos por sus poderosas patadas. Pueden entregar golpes poderosos con sus largas piernas, lo que puede disuadir a los posibles depredadores. Sus cascos también son bastante agudos y pueden causar lesiones graves.
2. Escupir :
Los camellos tienen la capacidad de escupir saliva maloliente, lo que puede ser un elemento disuasorio efectivo contra los depredadores. La saliva es pegajosa y puede cegar temporalmente al depredador, dando al camello tiempo para escapar.
3. Morder :
Si bien no es tan común como patear, los camellos también pueden morder. Sus dientes son agudos y pueden infligir heridas dolorosas.
4. Camuflaje :
La coloración natural de los camellos, típicamente un tono de marrón o bronceado, les ayuda a mezclarse con su entorno desértico, proporcionando un poco de camuflaje de los depredadores.
5. Grupo de vida :
Los camellos a menudo viven en rebaños, donde su fuerza y vigilancia colectivas los hacen menos propensos a ser atacados por depredadores.
Estas estrategias defensivas, combinadas con el tamaño general y la fuerza del camello, les ayudan a sobrevivir en los hostiles entornos del desierto donde son nativos.