¿De dónde vinieron el proverbio dejó que los perros durmientes estuvieran?

El proverbio "Let Sleeping Dogs Lie" se deriva del proverbio latino "canem dormientem nunquam temere moveto", que se traduce como "nunca molestar a un perro dormido". El primer uso registrado de la frase en inglés es en el trabajo de 1546 de John Heywood, _Atue Diálogo Containyng the Nomber en efecto de todas las proverbas en la lengua inglesa_.