Hay muchas razones por las cuales todos los mamíferos no viven en el mismo hábitat. Algunas de estas razones incluyen:
1. Clima: Diferentes mamíferos se adaptan a diferentes climas. Por ejemplo, los osos polares están adaptados a vivir en entornos fríos y árticos, mientras que los leones se adaptan a vivir en entornos calientes de sabana.
2. Comida: Diferentes mamíferos tienen diferentes dietas. Por ejemplo, los herbívoros comen plantas, mientras que los carnívoros comen animales. Esto significa que los mamíferos deben vivir en hábitats donde puedan encontrar el alimento que necesitan para sobrevivir.
3. Competencia: Diferentes mamíferos compiten por recursos como alimentos, agua y refugio. Esta competencia puede limitar el número de mamíferos que pueden vivir en un hábitat en particular.
4. Enfermedad: Diferentes mamíferos son susceptibles a diferentes enfermedades. Esto significa que los mamíferos deben vivir en hábitats donde no es probable que entren en contacto con enfermedades que podrían matarlas.
5. Actividad humana: La actividad humana puede tener un impacto negativo en los hábitats de mamíferos. Por ejemplo, la deforestación puede destruir las casas de los mamíferos, mientras que la contaminación puede dificultarles encontrar alimentos y agua.