koalas tienen varios mecanismos de defensa para protegerse cuando son atacados:
Garras afiladas: Los koalas tienen garras agudas y curvas que usan para trepar a los árboles. También pueden usar estas garras para defenderse de los depredadores rascándose y garras.
Strong agarre: Los koalas tienen un agarre muy fuerte, que usan para mantener en las ramas de los árboles. Este agarre también se puede utilizar para defenderse de un atacante y evitando que se muevan.
Fur grueso: Los koalas tienen pelaje grueso y denso que ayuda a protegerlos del frío y de las lesiones. Este pelaje también puede ayudar a amortiguarlos si caen de un árbol.
estilo de vida solitario: Los koalas son animales solitarios, y pasan la mayor parte de su tiempo solo. Esto reduce sus posibilidades de encontrar depredadores.
escondite: Cuando los koalas están amenazados, a menudo se esconden en un árbol. Pueden subir al árbol u esconderse en un hueco.
Agresión: Si un koala está acorralado o se siente amenazado, puede volverse agresivo. Pueden silbar, gruñir y rascar a un atacante.
A pesar de estos mecanismos de defensa, los koalas todavía son vulnerables al ataque de depredadores como dingos, pitones y grandes aves rapaces.