Aunque es ilegal cazar o dañar a los pandas gigantes en China, la caza furtiva y la pérdida de hábitat aún representan amenazas significativas para su supervivencia. Los esfuerzos de conservación estrictos y el aumento de la aplicación de la ley han ayudado a reducir la caza furtiva, pero la demanda de pieles de panda y partes del cuerpo en el comercio ilegal de vida silvestre sigue siendo un problema. Además, la fragmentación del hábitat debido a las actividades humanas, como la tala, la agricultura y el desarrollo de la infraestructura, amenaza los hábitats de panda y dificulta su capacidad de encontrar alimentos y reproducirse con éxito.