Una gran similitud entre los órganos reproductivos de una gallina y un conejo es que tienen ovarios que producen huevos .
Si bien los huevos producidos por gallinas son mucho más grandes y eventualmente se convierten en pollitos, los huevos producidos por los conejos son más pequeños y requieren fertilización por un conejo macho para convertirse en descendencia.
Sin embargo, ambas especies comparten la función fundamental de producir huevos dentro de sus ovarios.