1. Cambios hormonales: Los cambios hormonales en el cuerpo de la madre conejo durante el embarazo y el posparto pueden conducir a la agresión hacia sus bebés. Esta agresión se conoce comúnmente como "agresión de seudopregnancía".
2. Comportamiento territorial: Los conejos embarazados pueden volverse más territoriales y protectores de su área de anidación. Podrían ver a sus bebés como una amenaza potencial para su territorio y, por lo tanto, atacarlos en defensa propia.
3. Falta de experiencia: Las madres por primera vez podrían no tener la experiencia necesaria para criar a sus crías. Esta inexperiencia puede provocar lesiones accidentales o incluso ataques deliberados en los kits mientras la madre intenta manejarlas.
4. Estrés y ansiedad: Las situaciones estresantes, como el hacinamiento, la vivienda inadecuada o las perturbaciones en el entorno del conejo, también pueden conducir a un comportamiento agresivo. Los conejos embarazados son particularmente vulnerables a estos factores.
5. Dolor físico: Las condiciones médicas o el dolor subyacentes pueden causar molestias en el conejo embarazada, lo que la lleva a ponerse a la defensiva y arremeter contra sus bebés.
6. Proceso de destete: A medida que los bebés alcanzan las 4-6 semanas de edad, el conejo madre comienza naturalmente el proceso de destete. Este proceso también puede hacer que la madre exhiba un comportamiento agresivo, alentando a los bebés a convertirse en alimentos independientes y fuente por su cuenta.
Medidas preventivas
Para prevenir este comportamiento, proporcione a la madre con un nido espacioso y tranquilo mucho antes de su fecha de vencimiento. Asegúrese de que tenga suficiente espacio para moverse cómodamente y se sienta seguro. Minimizar el estrés y el manejo de perturbaciones es crucial. Además, asegúrese de que la madre reciba una dieta bien equilibrada para apoyar sus necesidades nutricionales durante este período crítico.
Si es testigo de que la madre ataca a sus bebés, separe cuidadosamente y consulte a un veterinario para descartar cualquier problema médico subyacente. Reintroducir a los bebés bajo supervisión cercana puede ser posible una vez que la agresión disminuya. Si la agresión persiste, puede ser necesario criar a mano a los conejos jóvenes.
Recuerde, atacar a sus bebés no es típico del comportamiento de un conejo embarazada. Si nota algún signo de agresión, la rápida intervención y la abordación de las causas subyacentes son esenciales para garantizar la seguridad de la madre y sus kits.