Es poco probable que poner un ratón salvaje con uno domesticado haga que el ratón salvaje se vuelva domesticado. He aquí por qué:
* Genética: Los instintos y el comportamiento de un ratón salvaje están fuertemente influenciados por sus genes. Están genéticamente predispuestos a ser desconfiados de los humanos y su entorno.
* Socialización temprana: Los ratones domesticados han sido manejados e interactuados con humanos desde una edad muy temprana. Esta socialización temprana da forma a su comportamiento y los hace cómodos con las personas.
* Respuesta de miedo: Los ratones salvajes temen inherentemente a los depredadores, incluidos los humanos. Incluso si están expuestos a un ratón doméstico, su instinto natural de huir y evitar peligro probablemente anulará cualquier intento de socializar.
* Territorialidad: Los ratones, incluso los domesticados, pueden ser territoriales. El ratón salvaje podría ver al ratón domesticado como competencia por los recursos y el espacio, aumentando aún más su estrés y agresión.
En lugar de tratar de domar a un ratón salvaje, es mejor dejarlos en paz. Capturar y mantener un ratón salvaje generalmente no se recomienda. Pueden llevar enfermedades y no pueden prosperar en un entorno cautivo.
Si encuentra un mouse salvaje en su hogar, el mejor curso de acción es:
* Humanely trampa: Use una trampa en vivo para atrapar el mouse de forma segura.
* Libérelo al aire libre: Encuentre una ubicación adecuada lejos de su hogar y suelte el mouse.
Si está interesado en poseer un mouse para mascotas, considere adoptar uno domesticado de un criador o refugio de buena reputación. Ya estarán acostumbrados a la interacción humana y serán compañeros maravillosos.