1. Agarre: Los dedos de los pies del ratón ayudan a mejorar su agarre y mantener la estabilidad mientras escalan o navegan por diferentes superficies.
2. Estabilidad: Los dedos de los pies proporcionan puntos de contacto adicionales y permiten que el mouse distribuya su peso de manera más uniforme. Esta mayor estabilidad ayuda con el equilibrio y la agilidad durante el movimiento.
3. Tracción: Las almohadillas texturizadas y adhesivas en los dedos del mouse aumentan la tracción, lo que permite que el mouse se mueva silenciosamente y sigilosamente sobre diversas superficies, como madera, vidrio o alfombras.
4. Exploración: Los dedos de los pies de los ratones ayudan en la exploración al permitirles llegar a grietas estrechas, trepar a los árboles y acceder a áreas elevadas.
5. Evasión de depredadores: La capacidad de agarrarse, trepar y moverse silenciosamente permite a los ratones escapar de los depredadores de manera más efectiva.