No, no todos los osos van al agua. Mientras que algunos osos, como los osos polares y los osos marrones, están bien adaptados a los ambientes de natación y acuáticos, otros, como pandas gigantes y osos solar, están menos inclinados a ingresar al agua. Las diferentes especies de osos tienen diferentes niveles de comodidad y adaptaciones para la natación en función de sus hábitats, historias evolutivas y características físicas.