Los zorrillos se mueven de varias maneras, dependiendo de la situación:
caminar: Los zorrillos caminan principalmente a cuatro patas, con sus piernas largas y delgadas que permiten una marcha suave y constante. Sus patas tienen cinco dedos cada una, con garras afiladas que las ayudan a navegar por terreno y excavar.
en ejecución: Cuando sea necesario, los zorrillos pueden funcionar sorprendentemente rápido, especialmente distancias cortas. Sin embargo, no están construidos para ráfagas de velocidad sostenidas.
escalada: Si bien no son escaladores expertos, los zorrillos pueden escalar árboles y cercas en un grado limitado, especialmente cuando buscan comida o refugio.
Natación: Los zorrillos son sorprendentemente buenos nadadores. Su densa piel trampa al aire, ayudándoles a mantenerse a flote.
Defensa: Cuando están amenazados, los zorrillos adoptan una postura defensiva. Levantan la cola, se arquean la espalda y estampan los pies, creando una advertencia. Si se amenazan aún más, rocían un líquido maloliente de sus glándulas anal.
Otros movimientos: Los zorrillos también pueden cavar madrigueras para refugiar y levantar la cola al tanto mientras exploran o marcan territorio.
En general, los zorrillos se mueven de una manera que les permite navegar su entorno de manera eficiente, encontrar alimentos, evitar depredadores y protegerse.