Las plumas están diseñadas para permanecer firmemente integradas en la piel o la superficie en las que están alojados. Esto es para que el puercoespín pueda defenderse contra los depredadores. Las plumas de puercoespín son de púas y tienen una punta pequeña en forma de lanza. Estas púas dificultan sacar las plumas, y pueden causar lesiones graves si no se retiran adecuadamente.
Además, las plumas de puercoespín son huecas, lo que los hace muy ligeros. Esto hace que sea aún más difícil sacarlos, ya que pueden romperse fácilmente y dejar atrás la punta de púas.
Si alguna vez está atrapado por una pluma de puercoespín, es importante buscar atención médica de inmediato. Un médico podrá eliminar las plumas de manera segura y reducir el riesgo de infección.