Los jerbos se huelen los traseros de los demás como una forma de comunicar y recopilar información. Este comportamiento se llama "olfateo" o "marcado de aroma".
Cuando un jerbil olfatea el trasero de otro gerbil, puede aprender sobre el sexo, el estado reproductivo y el estado social del otro gerbil. Los jerbos también usan el marcado de aroma para establecer su territorio y comunicarse con otros gerbils en su grupo social.
El olfateo es un comportamiento normal e importante para los jerbos. Es una forma de comunicarse y mantenerse conectados entre sí.