Los jerbos son roedores precociales, lo que significa que nacen relativamente maduros y se desarrollan rápidamente. Los jerbos de bebé se llaman cachorros, y se quedan con su madre durante aproximadamente tres a cuatro semanas. Durante este tiempo, la Madre Gerbil cuidará a sus cachorros y les enseñará cómo encontrar comida y agua. También los ayudará a desarrollar habilidades sociales y aprender a evitar el peligro.
Una vez que los cachorros sean destetados, comenzarán a explorar su entorno y a establecer sus propios territorios. También comenzarán a reproducirse, y el ciclo de la vida comenzará nuevamente.