Los hámsters enanos, como la mayoría de las otras especies de roedores, tienen una aversión inherente al agua. El agua puede ser un peligro para los hámsters enanos, ya que su pequeño tamaño los hace susceptibles a cambios rápidos en la temperatura de su cuerpo. La piel húmeda y la exposición prolongada al agua pueden provocar hipotermia, una condición potencialmente mortal. Si bien los hámsters enanos se arreglan naturalmente e instintivamente evitan el contacto directo con grandes cuerpos de agua, pueden tolerar el baño en pequeñas cantidades de arena para una sesión de limpieza rápida. Sin embargo, se debe evitar la inmersión forzada o prolongada en el agua para garantizar el bienestar y la seguridad del hámster.