Es importante evitar tocar cachorros de hámster recién nacidos, ya que son muy vulnerables y su madre puede rechazarlos si detecta incluso un toque de otro aroma sobre ellos. La madre debe recibir mucha comida, calor y privacidad para elevar con éxito su basura en su estado natural inestimado. Cualquier contacto humano debe limitarse hasta que los cachorros tengan al menos dos semanas de edad.