¿Le gusta que las chinchillas se acaricien?

Las chinchillas son no conocido por disfrutar de ser acariciado. He aquí por qué:

* Piel sensible: Su pelaje es extremadamente denso y delicado. El manejo aproximado puede causar fácilmente un deslizamiento de piel, donde salen trozos de piel, dejando parches calvos.

* Naturaleza nerviosa: Las chinchillas son naturalmente asustadizas y se pueden sobresaltar fácilmente. Las caricias constantes pueden hacerlos estresados ​​y ansiosos.

* vinculación: Las chinchillas se unen principalmente con sus dueños a través de la confianza y el respeto, no a través del toque físico.

En lugar de acariciar, concéntrese en generar confianza y un fuerte vínculo a través de:

* Manejo suave: Al interactuar, use movimientos lentos y suaves y evite agarrarlos abruptamente.

* Refuerzo positivo: Recompensa el buen comportamiento con las golosinas y elogios.

* Enriquecimiento: Proporcione juguetes y entornos estimulantes para mantenerlos felices y comprometidos.

* Respetando su espacio: Déles mucho espacio y permítales que se acerquen a usted en sus propios términos.

Recuerde, cada chinchilla es diferente, pero la mayoría prefiere menos interacción física y más actividades de construcción de confianza.