Las chinchillas no deben beber refrescos ni ninguna otra bebida azucarada. El refresco es rico en azúcar, lo que puede provocar un aumento de peso y otros problemas de salud en las chinchillas. Además, la carbonatación en los refrescos puede causar gas y hinchazón en chinchillas.
Las chinchillas solo deben beber agua. El agua es esencial para su supervivencia y ayuda a regular la temperatura de su cuerpo. Las chinchillas deben tener acceso al agua dulce en todo momento.