No se recomienda liberar una ardilla domesticada en la naturaleza . He aquí por qué:
* Habilidades de supervivencia: Las ardillas domesticadas han perdido sus instintos naturales para alimentar, encontrar refugio y evitar depredadores. Es posible que no puedan sobrevivir por su cuenta.
* Socialización: Las ardillas domesticadas se usan para la interacción humana y pueden tener dificultades para integrarse en una colonia salvaje de ardillas. Pueden ser agresivos o sumisos hacia otras ardillas, haciéndolas vulnerables.
* Enfermedad: Las ardillas domesticadas pueden transportar enfermedades que podrían propagarse a poblaciones silvestres.
* Dependencia: Liberar una ardilla domesticada podría hacer que se vuelvan dependientes de los humanos nuevamente para alimentos o refugios, lo que podría causarles daño.
En lugar de liberar una ardilla domesticada, considere estas opciones:
* Encontrar un rehabilitador de vida silvestre: Póngase en contacto con un centro de rehabilitación de vida silvestre local. Están equipados para cuidar a los animales que no son adecuados para liberarse en la naturaleza.
* Encontrar un hogar permanente: Busque un santuario de ardillas o alguien dispuesto a proporcionar un entorno seguro y enriquecedor para la ardilla a largo plazo.
* Manteniendo la ardilla: Si está comprometido a proporcionar a la ardilla todo lo que necesita, incluido un recinto espacioso y estimulante y una dieta equilibrada, mantenerla puede ser la mejor opción.
Nota importante: Es crucial consultar con un veterinario o experto en vida silvestre para determinar el mejor curso de acción para su situación específica.