Cambio climático:
- El aumento de las temperaturas está causando que el hielo marino del Ártico se derrita a un ritmo alarmante.
- Los osos polares confían en el hielo marino para cazar, aparearse y viajar. A medida que el hielo se derrite, pierden su hábitat y su capacidad para sobrevivir.
Contaminación:
- Los productos químicos tóxicos, como los PCB y el mercurio, pueden acumularse en los osos polares a través de la cadena alimentaria. Estos productos químicos pueden causar una variedad de problemas de salud, incluidos problemas reproductivos, trastornos del sistema inmunitario y cáncer.
- Los derrames de petróleo también pueden representar una seria amenaza para los osos polares. El aceite puede recubrir su pelaje, lo que les dificulta regular la temperatura de su cuerpo. El aceite también puede envenenar a los osos polares si lo ingieren.
CAZA:
- Los osos polares son cazados por su pelaje, carne y grasa. Aunque la caza está regulada en muchos países, todavía representa una amenaza significativa para las poblaciones de osos polares.
- La caza deportiva también es una gran amenaza para los osos polares, particularmente en Canadá.
- En los últimos años, ha habido un creciente interés en la caza de trofeos de osos polares, lo cual es una gran preocupación para los conservacionistas.
Conflictos humanos-bar:
- A medida que las actividades humanas aumentan en el Ártico, existe un mayor riesgo de conflictos entre los osos polares y los humanos.
- Estos conflictos pueden provocar lesiones o muerte tanto para los osos polares como para los humanos.
Enfermedad:
- Los osos polares son susceptibles a una variedad de enfermedades, incluido el virus del moquillo canino y la tuberculosis. Estas enfermedades pueden propagarse rápidamente a través de las poblaciones de osos polares y pueden tener un impacto devastador.