Quiero un cachorro pero tengo un gato de 17 años que odia a los perros, ¿qué hacen?

Es maravilloso que estés considerando conseguir un cachorro, pero traer a casa con un gato que desprecia a los perros requiere una planificación y paciencia cuidadosa. Aquí hay un desglose de lo que puedes hacer:

1. Evalúa la personalidad de tu gato:

* ¿Qué tan fuerte es la aversión del gato? ¿Es una leve aversión o una agresión en toda regla?

* ¿Qué desencadena su disgusto? ¿Es la vista de los perros, su olor, sus sonidos?

* ¿Cómo reacciona su gato a otros animales? ¿Toleran a otros gatos, o son generalmente antisociales?

2. Elija el cachorro correcto:

* edad: Un cachorro joven es más adaptable que un perro mayor.

* raza: Elija una raza conocida por ser buena con gatos, como Golden Retrievers, Labrador Retrievers o Cavalier King Charles Spaniels.

* Temperamento: Busque un cachorro con una personalidad tranquila y suave. Evite los cachorros que son demasiado enérgicos o bulliciosos.

3. La preparación es clave:

* Introducción al aroma: Obtenga una manta o un juguete del cachorro antes de traerla a casa. Deje que su gato lo huelga, acostumbrándose al nuevo aroma gradualmente.

* Espacios separados: Establezca espacios designados para el gato y el cachorro con comida, agua, cajas de arena y camas. Esto les da refugios seguros para retirarse.

* Introducción gradual: Cuando traiga al cachorro a casa, comience con visitas breves y supervisadas en áreas neutrales, manteniéndolas separadas.

4. El refuerzo positivo es crucial:

* Recompensa el comportamiento de la calma: Cuando tanto el cachorro como el gato estén tranquilos y se relajan el uno al otro, ofrezcan golosinas y elogios para reforzar su buen comportamiento.

* Evite el castigo: Si su gato gruñe o silbatos, no los castigue. Esto solo empeorará su miedo. Redirige su atención a algo positivo, como una golosina o un juguete.

* Paciencia: Se necesita tiempo para que los gatos y los perros aprendan a coexistir. Sea paciente y consistente con su entrenamiento y presentaciones.

5. Ayuda profesional:

* Veterinario: Su veterinario puede asesorar sobre formas de aliviar la transición y proporcionar recursos para los conductistas de mascotas.

* entrenador de perros: Un entrenador de perros profesional puede ayudarlo a enseñar a los comandos básicos del cachorro y cómo interactuar con el gato respetuosamente.

6. Signos para buscar:

* lenguaje corporal: Esté atento a los signos de estrés en ambos animales, incluidas las orejas aplanadas, las pupilas dilatadas, una cola escondida o postura tensa.

* Vocalización: Sisear, gruñir o maullarse pueden ser signos de ansiedad.

* Evitación: Si un animal evita constantemente al otro, es una señal de que algo no está bien.

7. Nunca forzar la interacción:

* Deja que elijan: Deje que el gato se acerque al cachorro a su propio ritmo. No los obligue a interactuar.

* Proporcione espacios seguros: Asegúrese de que ambos animales tengan un espacio al que puedan retirarse cuando se sientan abrumados.

Es importante recordar que el éxito no está garantizado. Algunos gatos nunca tolerarán perros, y puede ser lo mejor para ambas mascotas encontrarles casas separadas.

Si está realmente comprometido a hacer que esto funcione, los pasos anteriores pueden aumentar las posibilidades de una relación armoniosa entre su gato y su cachorro. Esté preparado para desafíos y contratiempos en el camino, pero con paciencia y esfuerzo, puede crear un ambiente feliz y amoroso para sus dos mascotas.