Es maravilloso que estés considerando conseguir un cachorro, pero traer a casa con un gato que desprecia a los perros requiere una planificación y paciencia cuidadosa. Aquí hay un desglose de lo que puedes hacer:
1. Evalúa la personalidad de tu gato:
* ¿Qué tan fuerte es la aversión del gato? ¿Es una leve aversión o una agresión en toda regla?
* ¿Qué desencadena su disgusto? ¿Es la vista de los perros, su olor, sus sonidos?
* ¿Cómo reacciona su gato a otros animales? ¿Toleran a otros gatos, o son generalmente antisociales?
2. Elija el cachorro correcto:
* edad: Un cachorro joven es más adaptable que un perro mayor.
* raza: Elija una raza conocida por ser buena con gatos, como Golden Retrievers, Labrador Retrievers o Cavalier King Charles Spaniels.
* Temperamento: Busque un cachorro con una personalidad tranquila y suave. Evite los cachorros que son demasiado enérgicos o bulliciosos.
3. La preparación es clave:
* Introducción al aroma: Obtenga una manta o un juguete del cachorro antes de traerla a casa. Deje que su gato lo huelga, acostumbrándose al nuevo aroma gradualmente.
* Espacios separados: Establezca espacios designados para el gato y el cachorro con comida, agua, cajas de arena y camas. Esto les da refugios seguros para retirarse.
* Introducción gradual: Cuando traiga al cachorro a casa, comience con visitas breves y supervisadas en áreas neutrales, manteniéndolas separadas.
4. El refuerzo positivo es crucial:
* Recompensa el comportamiento de la calma: Cuando tanto el cachorro como el gato estén tranquilos y se relajan el uno al otro, ofrezcan golosinas y elogios para reforzar su buen comportamiento.
* Evite el castigo: Si su gato gruñe o silbatos, no los castigue. Esto solo empeorará su miedo. Redirige su atención a algo positivo, como una golosina o un juguete.
* Paciencia: Se necesita tiempo para que los gatos y los perros aprendan a coexistir. Sea paciente y consistente con su entrenamiento y presentaciones.
5. Ayuda profesional:
* Veterinario: Su veterinario puede asesorar sobre formas de aliviar la transición y proporcionar recursos para los conductistas de mascotas.
* entrenador de perros: Un entrenador de perros profesional puede ayudarlo a enseñar a los comandos básicos del cachorro y cómo interactuar con el gato respetuosamente.
6. Signos para buscar:
* lenguaje corporal: Esté atento a los signos de estrés en ambos animales, incluidas las orejas aplanadas, las pupilas dilatadas, una cola escondida o postura tensa.
* Vocalización: Sisear, gruñir o maullarse pueden ser signos de ansiedad.
* Evitación: Si un animal evita constantemente al otro, es una señal de que algo no está bien.
7. Nunca forzar la interacción:
* Deja que elijan: Deje que el gato se acerque al cachorro a su propio ritmo. No los obligue a interactuar.
* Proporcione espacios seguros: Asegúrese de que ambos animales tengan un espacio al que puedan retirarse cuando se sientan abrumados.
Es importante recordar que el éxito no está garantizado. Algunos gatos nunca tolerarán perros, y puede ser lo mejor para ambas mascotas encontrarles casas separadas.
Si está realmente comprometido a hacer que esto funcione, los pasos anteriores pueden aumentar las posibilidades de una relación armoniosa entre su gato y su cachorro. Esté preparado para desafíos y contratiempos en el camino, pero con paciencia y esfuerzo, puede crear un ambiente feliz y amoroso para sus dos mascotas.