Es importante entender que dar huesos a los perros, incluso perros pequeños, puede ser peligroso . Si bien muchas personas creen que los huesos son un placer natural, pueden representar riesgos graves, especialmente para razas pequeñas. He aquí por qué:
* Peligro de asfixia: Los huesos pequeños pueden alojarse fácilmente en la garganta o esófago.
* Problemas digestivos: Los huesos pueden astillarse y causar pinchazos o bloqueos internos en el sistema digestivo.
* Problemas dentales: Masticar los huesos duros puede romper los dientes, especialmente en perros más pequeños con una delicada dentición.
* pancreatitis: El alto contenido de grasa en algunos huesos puede desencadenar pancreatitis en perros.
Alternativas a los huesos:
* Chews dental: Muchos juguetes de masticación seguros y duraderos están específicamente diseñados para la salud dental.
* Rawhide Chews: Elija opciones digeribles y no tóxicas.
* tráquea de carne: Esta es una masticación natural que ayuda a limpiar los dientes y proporciona una masticación satisfactoria.
* Kongs congelados: Llene un kong con mantequilla de maní, yogurt congelado u otras golosinas y congele para una masticación saludable y duradera.
Si decide darle a su perro un hueso:
* Elija un hueso grande y suave: Evite los huesos cocinados, ya que son mucho más difíciles y más propensos a dividirse.
* Supervisar de cerca: Nunca deje a su perro desatendido con un hueso.
* Retire el hueso si se vuelve pequeño: Una vez que el hueso se hace más pequeño, es hora de quitárselo.
Habla con tu veterinario: Pueden aconsejarle sobre los juguetes de masticación más seguros y apropiados para la raza y el tamaño de su perro.