¿Un filtro de peces proporciona oxígeno?

Si bien un filtro de peces no proporciona directamente oxígeno al agua, juega un papel esencial en el mantenimiento de niveles de oxígeno saludables para los peces. Así es como un filtro de peces contribuye indirectamente a la oxigenación en un acuario:

1. Filtración mecánica: Los medios mecánicos del filtro atrapan partículas de desechos sólidos, como alimentos no comidos, desechos de pescado y restos de plantas. Al eliminar estos materiales del agua, el filtro ayuda a mantener el agua clara y reduce la cantidad de materia orgánica que de otro modo se descomponiría y consumiría oxígeno.

2. Filtración biológica: Los medios biológicos del filtro proporcionan una superficie para que las bacterias beneficiosas colonizaran y crecen. Estas bacterias nitrificantes convierten amoníaco y nitritos nocivos en nitratos menos tóxicos. Este proceso también consume oxígeno, pero es una parte crucial del ciclo de nitrógeno del acuario y, en última instancia, contribuye a la calidad del agua, lo que respalda la salud general y el bienestar de los peces.

3. Movimiento de agua: Los filtros de peces crean movimiento de agua, lo que ayuda a distribuir oxígeno en todo el acuario. A medida que el agua pasa a través del filtro, se rompe y agita, aumentando su área de superficie y permitiendo un mejor intercambio de gases entre el agua y el aire.

4. Agitación superficial: Muchos filtros de peces tienen una característica que agita la superficie del agua. Esta agitación crea ondas o burbujas, que aumentan la superficie del agua expuesta al aire, facilitando la absorción de oxígeno de la atmósfera.

Es importante tener en cuenta que, si bien un filtro ayuda a mantener los niveles de oxígeno, no elimina la necesidad de aireación adicional en una pecera. Factores como la temperatura del agua, la densidad de la planta y el número de peces pueden afectar los requisitos de oxígeno del acuario. Si el tanque está densamente poblado o tiene un alto bioload, puede ser necesaria una aireación adicional, como una piedra de aire o burbujeante, para garantizar niveles de oxígeno adecuados para los peces.