¿Qué es la paralización esofágica en los perros?

La parálisis esofágica en los perros es una condición en la que el esófago, el tubo muscular que transporta alimentos de la boca al estómago, pierde su capacidad de contraer y mover los alimentos. Esto puede resultar en dificultad para tragar, regurgitación (traer alimentos de nuevo) y una posible aspiración (alimentos que ingresan a los pulmones).

Causas:

* idiopático: En la mayoría de los casos, se desconoce la causa.

* Trastornos neurológicos: Las enfermedades que afectan el sistema nervioso, como la miastenia gravis, pueden debilitar los músculos del esófago.

* Trauma: La lesión en el esófago o las estructuras circundantes puede dañar los nervios que controlan sus músculos.

* Ciertos medicamentos: Algunos medicamentos pueden causar efectos secundarios que afectan la motilidad esofágica.

* Defectos congénitos: En casos raros, los perros pueden nacer con anormalidades en el esófago.

Síntomas:

* regurgitación: Traer de nuevo la comida poco después de comer, a menudo sin esfuerzo ni náuseas.

* disfagia: Dificultad para tragar, a menudo caracterizada por toser o asfixiar.

* Pérdida de peso: La dificultad para comer puede conducir a la desnutrición y la pérdida de peso.

* Neumonía por aspiración: Los alimentos o líquidos que ingresan a los pulmones pueden causar neumonía.

* tos: Toser después de comer o beber puede ser un signo de aspiración.

* Salivation: El aumento de la salivación puede ocurrir a medida que el perro lucha por tragar.

Diagnóstico:

* Examen físico: Un veterinario evaluará la historia del perro, realizará un examen físico y escuchará los pulmones para obtener signos de neumonía.

* Radiografías (rayos X): Los rayos X pueden ayudar a visualizar el esófago e identificar cualquier bloqueo o anomalía.

* Endoscopia: Se inserta un tubo flexible con una cámara en el esófago para visualizar su revestimiento y buscar anormalidades.

* Bario Swallow: Se le da un tinte de contraste al perro para visualizar el esófago en radiografías.

* análisis de sangre: Se pueden realizar análisis de sangre para descartar enfermedades subyacentes.

Tratamiento:

El tratamiento para la parálisis esofágica depende de la gravedad de la afección y la causa subyacente. Las opciones pueden incluir:

* Modificaciones dietéticas: Alimentar comidas más pequeñas y frecuentes y ofrecer alimentos húmedos y blandos puede ayudar.

* Medicación: Se pueden recetar medicamentos que estimulan la motilidad esofágica o reducen la regurgitación.

* Cirugía: En algunos casos, la cirugía puede ser necesaria para corregir anormalidades en el esófago o para crear una nueva vía para que los alimentos alcancen el estómago.

* Atención de apoyo: Esto puede incluir antibióticos para tratar la neumonía, el apoyo nutricional y el monitoreo de complicaciones.

Prognosis:

El pronóstico para la parálisis esofágica en los perros varía según la causa y la gravedad de la afección. Algunos perros pueden vivir vidas normales con el manejo apropiado, mientras que otros pueden experimentar complicaciones significativas.

nota: Si sospecha que su perro tiene parálisis esofágica, es importante consultar con un veterinario de inmediato. El diagnóstico y el tratamiento tempranos pueden mejorar las posibilidades de recuperación del perro.