# >> Mascota información > >> Hurones >> Hurones alimentación
Las toxinas pueden acumularse en la cadena alimentaria a través de un proceso llamado bioacumulación. La bioacumulación ocurre cuando un organismo absorbe una sustancia tóxica de su entorno y la almacena en sus tejidos. Cuando este organismo es consumido por otro organismo, la toxina pasa la cadena alimentaria.
La cantidad de toxina que se acumula en un organismo depende de una serie de factores, incluida la concentración de la toxina en el medio ambiente, la exposición del organismo a la toxina y la capacidad del organismo para metabolizar y excretar la toxina.
Las toxinas pueden bioacumular tanto en plantas como en animales. En las plantas, las toxinas se pueden absorber del suelo o el agua, o se pueden depositar en la superficie de la planta a través de la contaminación del aire. En los animales, las toxinas se pueden ingerir a través de la comida o el agua, o se pueden absorber a través de la piel o las branquias.
Una vez que una toxina ha sido absorbida por un organismo, puede almacenarse en varios tejidos, incluidos el hígado, los riñones, el cerebro y la grasa. La toxina también se puede pasar a la descendencia a través de la reproducción.
La bioacumulación puede tener una serie de efectos negativos en los organismos, que incluyen:
* Reducción de crecimiento y desarrollo
* Reproducción deteriorada
* Mayor susceptibilidad a la enfermedad
* Muerte
La bioacumulación también puede representar una amenaza para la salud humana. Cuando los humanos consumen alimentos que contienen toxinas, también pueden absorber estas toxinas y experimentar los mismos efectos negativos.
Hay varias formas de reducir la bioacumulación en la cadena alimentaria. Estos incluyen:
* Reducción del uso de pesticidas y otros productos químicos tóxicos
* Limpieza del suelo y el agua contaminadas
* Uso de prácticas agrícolas sostenibles
* Comer una dieta baja en productos animales