Según Darwin, ¿qué determina la supervivencia o extinción de una especie?

Según Darwin, la supervivencia o extinción de una especie depende de dos factores principales:

1. Selección natural:la selección natural funciona a través del proceso de variación, herencia y supervivencia diferencial. Los individuos dentro de una especie muestran variación en sus rasgos debido a la diversidad genética. Algunas de estas variaciones pueden proporcionar una ventaja o desventaja en el entorno en el que vive la especie. En el proceso de selección natural, las personas con rasgos ventajosos tienen una mejor oportunidad de sobrevivir y reproducirse, transmitiendo esos rasgos a sus descendientes. Con el tiempo, esto lleva a la acumulación gradual de rasgos favorables dentro de la especie, lo que los hace mejor adaptados a su entorno y es más probable que sobrevivan. Por el contrario, las personas con rasgos menos favorables tienen menos probabilidades de sobrevivir y reproducirse, lo que lleva a la eliminación gradual de esos rasgos de la población.

2. Adaptación:la adaptación exitosa es crucial para la supervivencia y la reproducción. Tienen más probabilidades de que las especies que pueden adaptarse a las condiciones ambientales cambiantes, como los cambios en el clima, la disponibilidad de recursos o la presencia de depredadores. Las adaptaciones pueden tomar varias formas, incluidos los cambios fisiológicos, conductuales o morfológicos. Por ejemplo, una especie puede desarrollar un pelaje más grueso para sobrevivir temperaturas frías, aprender a migrar a áreas más favorables o desarrollar nuevos mecanismos defensivos contra los depredadores.

Estos factores son componentes clave de la teoría de la evolución de Darwin por selección natural. La supervivencia del más apto, popularizada por Herbert Spencer, es una simplificación de los conceptos de Darwin. Darwin propuso un proceso más matizado y complejo donde la selección natural y la adaptación determinan qué especies persisten con el tiempo.