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Hay varias razones potenciales por las cuales su gato puede estar babeando y tener una lengua roja. Aquí hay algunos:
1. Problemas dentales: La enfermedad dental, como la inflamación de las encías (gingivitis) o las cavidades, puede hacer que su gato babee y tenga una lengua roja. Revise la boca de su gato para ver si hay signos de inflamación, como enrojecimiento, hinchazón o sangrado.
2. Lesión: Si su gato se ha lesionado la boca o la lengua, podría causar babeo y enrojecimiento. Busque cualquier corte, rasguños u otras lesiones en la boca de su gato.
3. Objetos extraños: A veces, los gatos pueden obtener objetos extraños, como trozos de comida o juguetes, atrapados en la boca o gargantas. Esto puede causar babeo y enrojecimiento. Revise la boca de su gato para obtener objetos extraños.
4. Golpe de calor: Si su gato ha estado expuesto a altas temperaturas, puede estar experimentando un golpe de calor. El golpe de calor puede causar babeo, una lengua roja y otros síntomas, como jades, respiración rápida y letargo. Mueva a su gato a un lugar fresco y comuníquese con su veterinario de inmediato.
5. Envenenamiento: Ingerir ciertas toxinas, como anticongelante, veneno para ratas o limpiadores domésticos, puede causar babeo y una lengua roja. Si cree que su gato puede haber ingerido algo venenoso, comuníquese con su veterinario de inmediato.
6. Alergias: Algunos gatos pueden tener alergias a ciertos alimentos, plantas u otras sustancias. Las alergias pueden causar babeo, una lengua roja y otros síntomas, como estornudos, ojos llorosos e irritación de la piel. Si cree que su gato puede tener alergias, hable con su veterinario.
7. Infecciones: Ciertas infecciones, como la estomatitis (inflamación de la boca) y las infecciones respiratorias superiores, pueden causar babeo y una lengua roja. Si cree que su gato puede tener una infección, comuníquese con su veterinario.
Es importante tener en cuenta que la babeo y una lengua roja pueden ser signos de una afección médica grave. Si su gato muestra estos síntomas, es importante llevarla al veterinario para el diagnóstico y el tratamiento.