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Es imposible garantizar que un nuevo perro nunca lastime a su gato, pero hay pasos que puede tomar para reducir drásticamente el riesgo:
Antes de traer al perro a casa:
* Investigación de perros: Generalmente se sabe que ciertas razas son más tolerantes con los gatos (por ejemplo, Golden Retrievers, Labs), mientras que otras pueden ser más propensas a perseguir o cazar instintos (por ejemplo, algunos sabuesos, terriers).
* Conoce al perro: Pase tiempo con el perro antes de traerlo a casa, preferiblemente en un entorno neutral, para evaluar su temperamento y cómo reacciona a los gatos.
* Hable con el refugio/criador: Pregunte sobre la historia del perro con gatos y cualquier información relevante.
Introducir al perro y al gato:
* Introducción gradual: ¡No apresure la introducción! Comience con interacciones lentas y controladas. Manténgalos separados durante los primeros días, permitiéndoles acostumbrarse al aroma del otro.
* Reuniones controladas: Cuando los presente, supervise de cerca y mantenga el medio ambiente tranquilo. Déjelos olfatear por la puerta durante unos días antes de permitir el contacto visual.
* Refuerzo positivo: Recompensa el buen comportamiento con las golosinas y elogios. Cuando el perro ignora al gato, alabándolo con entusiasmo.
Gestión continua:
* Espacios seguros: Asegúrese de que su gato tenga espacios altos y seguros a los que pueda retirarse si se siente amenazado. Esto podría ser un árbol de gato, estante alto o habitación específicamente para el gato.
* Cajas de alimentación y arena separadas: Evite alimentar a su perro y gato en el mismo lugar para minimizar la competencia. Del mismo modo, asegúrese de que tengan cajas de arena separadas.
* Tiempo de juego: Involucrar al perro en el juego estimulante para cansarlo y reducir la probabilidad de perseguir instintos.
* Entrenamiento: Entrene a su perro para que "déjelo" y "permanezca" para ayudar a controlar el comportamiento alrededor del gato.
Signos de estrés:
* Chasing de cola: El gato puede mover su cola de un lado a otro rápidamente.
* Sissing: Una señal de advertencia común, esto significa que el gato se siente amenazado.
* orejas aplanadas: Es probable que un gato con orejas aplanadas esté estresada.
* pupilas dilatadas: Este es otro signo de estrés.
* Arroo excesivo: Los gatos pueden sobornar cuando están ansiosos.
buscar ayuda profesional:
* entrenador profesional: Si tiene dificultades, un entrenador de perros profesional puede ayudar con las técnicas de entrenamiento y modificación de comportamiento.
* Veterinario: Si ve agresión o signos de estrés, consulte a su veterinario para obtener asesoramiento y posibles soluciones.
recuerda: La clave es la paciencia, la consistencia y el refuerzo positivo. Un perro y un gato lleva tiempo aprender a vivir juntos en paz. Si está comprometido a hacer que la introducción funcione, es posible que ambos animales vivan feliz y de manera segura en el mismo hogar.