¿Qué odian los coyotes?

Los coyotes son criaturas inteligentes y adaptables, por lo que no necesariamente "odian" nada de la misma manera que los humanos lo hacen. Sin embargo, hay cosas que los hacen incómodos, cautelosos o probablemente eviten:

Cosas que hacen que los coyotes cautelos:

* Ruidos fuertes: Los ruidos repentinos y fuertes como cuernos de automóviles, sirenas o fuegos artificiales pueden asustar a los coyotes.

* luces brillantes: Los coyotes son crepusculares (activos al amanecer y al anochecer), y es más probable que estén fuera durante la noche o las condiciones de poca luz. Las luces brillantes pueden disuadirlas.

* olores fuertes: Los coyotes tienen un agudo sentido del olfato, y los aromas fuertes como el aerosol de pimienta, el amoníaco o la orina depredadora pueden ser desagradables para ellos.

* Presencia humana: Los coyotes generalmente prefieren evitar a los humanos. La actividad humana regular, como caminar, jardinería y trabajo de jardinería, puede hacer que sean menos propensas a quedarse.

* Otros depredadores: Los coyotes pueden desconfiar de depredadores más grandes como lobos, osos o leones de montaña.

cosas que los coyotes evitan:

* Fuentes de alimentos seguras: Los coyotes evitarán áreas donde los alimentos están bien asegurados, como contenedores de basura con tapas apretadas, cuencos de alimentos para mascotas en interiores y patios adecuadamente cercados.

* Fences: Si bien los coyotes pueden saltar, las cercas pueden disuadirlos de acceder a áreas donde pueden encontrar comida o refugio.

* Perros defensivos: Los perros, especialmente aquellos que son seguros y vocales, pueden ser efectivos para disuadir a los coyotes.

Es importante tener en cuenta: Los coyotes son alimentadores oportunistas y pueden adaptarse a diferentes entornos. Si bien las estrategias anteriores pueden ayudar a reducir los encuentros, es posible que no los eliminen por completo. La mejor manera de evitar conflictos con los coyotes es estar al tanto de su entorno, practicar la gestión adecuada de la vida silvestre y seguir las prácticas responsables de la propiedad de mascotas.