¿Por qué es un tití de oro endangerd?

Pérdida y degradación del hábitat

El tití de oro está restringido a un pequeño rango geográfico en el estado brasileño de Río de Janeiro, entre los ríos Itabapoana y Paraís Do Sul. Su hábitat natural es la selva de la selva costera atlántica ('Mata atlântica'), que ha estado experimentando una fuerte deforestación desde la llegada de los primeros colonos europeos. Se ha estimado que casi el 90% del bosque costero original en el estado de Río de Janeiro se ha perdido. Los fragmentos restantes a menudo son pequeños y aislados, lo que los hace más susceptibles a los efectos de la fragmentación del hábitat. La pérdida de hábitat y la fragmentación dan como resultado la disminución de las poblaciones de titíes dorados al reducir la disponibilidad de alimentos, aumentar la susceptibilidad a la depredación y las enfermedades, y limitar la dispersión y el flujo de genes entre los grupos.

Caza y comercio ilegal

El tití dorado es apreciado como una mascota debido a su pequeño tamaño, hermosa coloración y naturaleza dócil. Esta especie ha sido atacada por cazadores furtivos para el comercio de mascotas, incluso antes de que fuera en peligro de extinción. El comercio ilegal de titíes dorados es una amenaza significativa para la especie, ya que puede provocar el agotamiento de las poblaciones silvestres y dificultar que los conservacionistas rastreen y monitoreen sus números.

Cambio climático

También se espera que el cambio climático afecte negativamente el tití dorado. El rango actual de la especie podría volverse inadecuado debido a los cambios en la temperatura y la precipitación, y la disponibilidad de recursos alimenticios puede disminuir. La fragmentación del hábitat podría exacerbar aún más los efectos del cambio climático al reducir la capacidad de la especie para adaptarse y moverse a áreas más adecuadas.

La combinación de estas amenazas ha resultado en la clasificación del tití de oro como la IUCN en peligro crítico. Se están haciendo esfuerzos de conservación para proteger las poblaciones restantes de esta especie, incluida la creación de áreas protegidas, la restauración del hábitat y las medidas para reducir la caza y el comercio ilegal.