Los ciervos no cazan ni construyen casas, son herbívoros. Sin embargo, tienen algunas partes especiales del cuerpo que los ayudan a comer y sobrevivir:
para comer:
* dientes: Los ciervos tienen dientes especializados para moler el material vegetal duro. Sus incisivos en la parte delantera son agudos para cortar la vegetación, mientras que sus molares en la parte posterior tienen crestas para aplastar y moler.
* lengua: Los ciervos tienen una lengua áspera que les ayuda a tirar de las hojas y la hierba en la boca.
* labio superior prensil: Su labio superior es muy flexible, lo que les permite agarrar y arrancar hojas y brotes delicadas.
Para la supervivencia:
* Ojos: Los ciervos tienen una excelente vista, especialmente en condiciones de poca luz. Esto les ayuda a detectar depredadores y encontrar comida.
* Ears: Sus grandes oídos son sensibles a los sonidos, lo que les permite detectar posibles amenazas desde muy lejos.
* nariz: Su sentido del olfato es increíblemente agudo. Lo usan para encontrar alimentos, identificar compañeros y evitar depredadores.
* piernas: Los ciervos tienen piernas fuertes que les permiten correr rápido y saltar alto, ayudándoles a escapar del peligro.
* Hooves: Sus cascos están adaptados para correr en varios terrenos y proporcionar tracción.
Otros hechos interesantes:
* Los ciervos tienen una glándula especial llamada "glándula preorbital" cerca de sus ojos, que secreta un aroma utilizado para marcar territorio y comunicarse con otros ciervos.
* También tienen glándulas de aroma en sus cascos, que usan para dejar su marca en el suelo.
Si bien los ciervos no construyen casas, a menudo crean "camas" en vegetación densa para descansar y esconderse de los depredadores. También crean senderos a través del bosque para un fácil movimiento y acceso a fuentes de alimentos.