Los arqueólogos determinaron que los cazadores de folsom y el bisonte gigante eran contemporáneos a través de una combinación de evidencia:
1. Asociación directa:
* Puntos de folsom encontrados con Bison Bones: La evidencia más convincente proviene del descubrimiento de puntos de Folsom (un tipo específico de punto de proyectil) directamente incrustado en los huesos del bisonte gigante extinto (Bison Antiquus). Esta asociación directa demuestra que los cazadores que usaron esos puntos estaban cazando el bisonte gigante.
* Excavaciones en los sitios de Folsom: Sitios como el sitio de Folsom en Nuevo México han arrojado numerosos puntos de Folsom junto con Bison Bones. El contexto de estos hallazgos, con los puntos directamente asociados con los huesos, establece firmemente la relación temporal.
2. Estratigrafía:
* Depósitos en capas: Los sitios arqueológicos a menudo tienen capas de sedimento que se acumulan con el tiempo. Al examinar las capas estratigráficas, los arqueólogos pueden determinar las edades relativas de diferentes artefactos y fósiles. Los puntos de Folsom se encuentran consistentemente en capas que contienen restos de bisontes gigantes, lo que indica que vivían al mismo tiempo.
3. Datación por radiocarbono:
* Datado de fósiles y artefactos: La datación por radiocarbono proporciona una edad numérica para materiales orgánicos como el hueso y la madera. Al salir con los Bison Bones y los Folsom Points encontrados en el mismo sitio, los arqueólogos pueden confirmar que datan del mismo período, fortaleciendo aún más el argumento de su contemporaneidad.
4. Evidencia paleontológica:
* Distribución gigante de bisonte: La distribución geográfica de los fósiles de bisontes gigantes se alinea con las áreas donde se encuentran sitios de Folsom, lo que indica que los cazadores probablemente se dirigían a estos grandes animales.
5. Análisis comparativo:
* Uso de herramienta similar: Los puntos de Folsom están diseñados específicamente para cazar grandes juegos, y su presencia junto con los huesos gigantes de bisonte respalda la idea de que estos cazadores dependían en gran medida de estos animales para su sustento.
Estas líneas combinadas de evidencia han llevado a los arqueólogos a una conclusión definitiva:los cazadores de folsom y el bisonte gigante eran contemporáneos, viviendo e interactuando en América del Norte durante el Pleistoceno tardío, hace aproximadamente 10,000 a 12,000 años.