Aquí hay tres factores que han ayudado a los ciervos de cola blanca a expandir su rango en los últimos años:
1. Restauración y gestión del hábitat:
* Renogia forestal: Después de un registro generalizado en el pasado, los bosques han regresado, proporcionando hábitat ideal para los ciervos con densa maleza, fuentes de alimentos y cobertura.
* Prácticas agrícolas: El cambio hacia la agricultura de monocultivo, particularmente los campos de maíz y soja, ha creado abundantes fuentes de alimentos para los ciervos, particularmente durante el otoño y el invierno.
* Fragmentación del hábitat: Si bien un poco de fragmentación del hábitat puede ser perjudicial, también puede crear hábitats "de borde" que son atractivos para los ciervos, ofreciendo ambas áreas abiertas para pastoreo y cubierta en bosques cercanos.
2. Control y reducción del depredador:
* Regulaciones de caza: Las regulaciones de caza, aunque están destinadas a manejar las poblaciones de ciervos, también han reducido indirectamente el número de depredadores como lobos, osos y pumas en algunas áreas, permitiendo que florezcan las poblaciones de ciervos.
* Pérdida de depredadores naturales: El desarrollo humano y la pérdida de hábitat han reducido los depredadores naturales de los ciervos, contribuyendo al crecimiento de su población.
3. Adaptación y resistencia:
* Dieta generalista: Los ciervos de cola blanca son muy adaptables, capaces de prosperar en una variedad de fuentes de alimentos, lo que les permite adaptarse a los entornos cambiantes y expandirse a nuevas áreas.
* éxito reproductivo: Los ciervos tienen una alta tasa reproductiva, con hembras que producen múltiples cervatillos por año, lo que les permite recuperarse rápidamente de una disminución significativa de la población.
Estos factores han trabajado juntos para crear una tormenta perfecta para la expansión de los ciervos de cola blanca, lo que lleva a su presencia en áreas donde estaban previamente ausentes o raras.