La adaptación que permite a muchos mamíferos de pezuña descomponer la celulosa de las paredes celulares vegetales en nutrientes que pueden usar y absorber es un sistema digestivo especializado llamado rumen. El rumen es un compartimento grande y muscular del estómago que se encuentra en mamíferos con pezuña conocidos como rumiantes, como vacas, ovejas y ciervos. El rumen alberga miles de millones de microorganismos, incluidos bacterias, protozoos y hongos, que trabajan juntos para digerir celulosa y otros materiales vegetales complejos.
Así es como funciona el rumen:
1. Ingestión:los rumiantes tragan materiales vegetales como pastos, hojas y tallos, que se almacenan en el rumen.
2. Fermentación:los microorganismos en el rumen producen enzimas que descomponen la celulosa en azúcares más simples, ácidos grasos y otros nutrientes. Estos microorganismos fermentan el material vegetal, utilizando celulosa y otros carbohidratos complejos como sus principales fuentes de energía.
3. Rumia:los rumiantes regurgitan el material parcialmente fermentado, conocido como CUD, de vuelta en la boca para masticarlo y mezclarlo con saliva. Esta desglose física aumenta el área de superficie del material vegetal, lo que lo hace más accesible para las enzimas y microorganismos en el rumen.
4. Absorción:después de la fermentación y la rumia suficiente, el material parcialmente digerido se mueve a los siguientes compartimentos del sistema digestivo del rumiante, incluidos el retículo, Omasum y Abomasum. Aquí, los nutrientes liberados por la fermentación microbiana, como los ácidos grasos volátiles, los aminoácidos y las vitaminas, se absorben en el torrente sanguíneo.
5. Síntesis de proteínas microbianas:los microorganismos en el rumen también sintetizan la proteína microbiana usando el nitrógeno del material vegetal y la urea recicladas de los riñones. Las proteínas microbianas contribuyen significativamente al suministro de proteínas del rumiante y son una parte esencial de su dieta.
El rumen permite que los rumiantes obtengan nutrientes de dietas a base de plantas que de otro modo serían indigestibles para muchos otros animales. Esta adaptación ha permitido a los rumiantes llenar un nicho vital en los ecosistemas como herbívoros, desempeñando un papel crucial en el ciclo de nutrientes y la descomposición de la materia vegetal en varios hábitats naturales.