Los canguros conservan la energía mientras se ejecutan utilizando una marcha de rebote única llamada locomoción saltatorial. Esto implica el uso de sus fuertes patas traseras y los pies adaptados para impulsarse hacia adelante en una serie de límites poderosos. Aquí hay algunas adaptaciones y mecanismos clave que ayudan a los canguros a conservar la energía durante sus movimientos de salto:
tendones elásticos: Los canguros tienen tendones elásticos en sus patas traseras, particularmente el tendón de Aquiles. Estos tendones actúan como resortes, almacenan y liberan energía durante el salto. Cuando el pie de un canguro golpea el suelo, los tendones elásticos se extienden y almacenan energía. A medida que el canguro sale del suelo, los tendones retroceden y liberan esta energía almacenada, impulsando el canguro hacia adelante con un esfuerzo muscular mínimo.
largas y fuertes extremidades traseras: Los canguros tienen extremidades traseras desproporcionadamente largas y poderosas en comparación con sus extremidades anteriores. Esto les permite tomar grandes y eficientes pasos mientras mantienen un costo metabólico relativamente bajo. La longitud de sus patas traseras les permite cubrir distancias significativas con cada límite, reduciendo la cantidad de pasos que deben tomar y, por lo tanto, ahorrar energía.
Uso muscular eficiente: Los canguros usan una marcha de salto que minimiza la cantidad de actividad muscular requerida. Cuando aterrizan después de un salto, lo hacen en las bolas de sus pies, permitiendo que sus pies y piernas actúen como manantiales en lugar de depender únicamente de la potencia muscular. Esto reduce las demandas energéticas de aterrizaje y permite que los canguros mantengan su movimiento de salto con menos esfuerzo.
Caminata de baja energía: A velocidades más lentas, los canguros pueden hacer la transición de saltar a caminar. Esta marcha para caminar también es deficiente en energía, ya que los canguros se involucran solo en sus extremidades anteriores más pequeñas y la parte posterior de sus pies, reduciendo la carga de trabajo en las extremidades traseras más grandes y más metabólicamente caras.
bipedalismo: La locomoción bipedal de los canguros, donde se mueven en posición vertical sobre sus dos patas traseras, se suma a su conservación de energía. Esta postura vertical reduce la cantidad de peso corporal que debe levantarse con cada paso, lo que permite que los canguros se muevan de manera más eficiente a largas distancias.
En general, la combinación de tendones elásticos, largas extremidades traseras, uso muscular eficiente, caminata de baja energía y bipedalismo permite a los canguros cubrir distancias sustanciales en su entorno con un gasto de energía mínimo, lo que los hace bien adaptados para su modo único de locomoción.