Los animales cálidos de sangre (también llamados endotermas) y los animales de sangre fría (también llamadas ectotermas) difieren principalmente en la forma en que regulan la temperatura de su cuerpo.
Animales de sangre caliente (endotermas):
- Mantenga una temperatura corporal interna relativamente constante, lo que les permite estar más activos y menos afectados por los cambios en la temperatura externa.
- Producen calor interno a través de procesos metabólicos y tienen aislamiento, como pieles o plumas, para retener el calor corporal.
- Los ejemplos incluyen mamíferos (como humanos), aves y algunas especies de peces.
Animales de sangre fría (ectothermas):
- Confíe en fuentes externas de calor para regular la temperatura de su cuerpo, dependiendo en gran medida del medio ambiente.
- Absorben el calor de su entorno, como el sol o las superficies cálidas, y se vuelven menos activos cuando la temperatura externa es baja.
- Los ejemplos incluyen reptiles (como lagartos y serpientes), anfibios (como ranas y salamandras) y la mayoría de las especies de peces.
Aquí hay una tabla resumida que destaca las diferencias clave:
| Característica | Animales de sangre caliente (endotermas) | Animales de sangre fría (ectotermas) |
| --------------- | -------------------------------------------- | ----------------------------------------------- |
| Regulación de la temperatura corporal | Regulación interna, produce calor interno propio | Regulación externa, se basa en el calor externo. |
| Metabolismo | Requisitos de energía altos y más altos | Utilización de energía baja y más eficiente |
| Nivel de actividad | Relativamente alto, puede mantener la actividad en varias temperaturas | Variable, más dependiente de condiciones externas |
| Aislamiento | Tener pelaje, plumas u otras estructuras aislantes | Por lo general, carece de aislamiento significativo |
| Ejemplos | Mamíferos, pájaros, algunos peces | Reptiles, anfibios, la mayoría de los peces |
Los animales de sangre caliente han evolucionado para mantener la actividad en las condiciones ambientales cambiantes, mientras que los animales de sangre fría se adaptan a rangos de temperatura específicos y se vuelven más vulnerables en condiciones extremas.