El número estimado de especies que se extinguen cada año es de alrededor de 10,000 a 100,000, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Esto incluye tanto plantas como animales. La causa principal de esta tasa de extinción alarmante son las actividades humanas como la pérdida de hábitat, el cambio climático, la contaminación, la sobreexplotación y la introducción de especies invasoras.
Es importante recordar que estas son solo estimaciones, ya que puede ser un desafío rastrear con precisión la extinción de las especies. Además, algunas especies pueden extinguirse sin ser documentadas o incluso descubiertas. Sin embargo, la tasa actual de extinción de especies es significativamente más alta que la tasa de fondo natural, lo que ha generado serias preocupaciones sobre la crisis de la biodiversidad y los impactos a largo plazo en los ecosistemas y el bienestar humano.
Para abordar esta crisis, es esencial que los individuos, los gobiernos y las organizaciones trabajen juntos para proteger las especies en peligro de extinción y sus hábitats, implementar estrategias de conservación y promover prácticas sostenibles para reducir los impactos humanos en la biodiversidad.