Los ciervos son herbívoros, lo que significa que solo comen plantas. Su dieta consiste en pastos, hojas, ramitas, brotes y fruta. Los ciervos son rumiantes, lo que significa que tienen un estómago de cuatro cámaras que les permite digerir material vegetal duro.
Los ciervos usan sus dientes y la lengua para desgarrar las hojas y los pastos de las plantas que comen. También usan sus cascos para desenterrar raíces y tubérculos. Algunas especies de ciervos, como el alce, también comen plantas acuáticas.
Los ciervos generalmente se alimentan al amanecer y al anochecer, cuando las temperaturas son más frías. También son más activos durante estos tiempos porque hay menos competencia por los alimentos de otros animales.